En la ciudad de Paterna, Valencia, nos enfrentamos al emocionante reto de transformar un semisótano con una altura máxima de 2.05 metros y una única ventana, en un espacio recreativo íntimo y acogedor donde la familia pudiera reunirse, celebrar y disfrutar de momentos especiales. Este proyecto de txoko combina ingenio arquitectónico con un diseño pensado para maximizar el confort, la luz y la calidez en un entorno subterráneo.
Una de las intervenciones clave fue la creación de un patio inglés, que permitió la entrada de luz natural, un recurso vital para iluminar directamente la zona de estar y un espacio adicional dedicado a la meditación y al descanso. La demolición de la pared adyacente a una rampa liberó aún más el espacio, potenciando la sensación de apertura en lo que antes era un área limitada y oscura.
La zona del comedor, centro de encuentros y celebraciones, se beneficia de una innovadora solución lumínica: un Barrisol retroiluminado, una tela tensada en el techo que simula una segunda ventana, dando al espacio una luminosidad suave y envolvente, como si la luz del día bañara naturalmente el interior.
El resto de la iluminación se ha resuelto con una mezcla de lámparas de pie y lámparas de mesa, creando una atmósfera acogedora y flexible, ideal para cualquier tipo de evento o actividad. El uso estratégico de cortinas en lugar de puertas, tanto como divisores de espacios como para ocultar armarios, añade una sensación de calidez visual y mejora la acústica, proporcionando mayor privacidad y confort a las distintas áreas del txoko.
En cada rincón, el diseño refleja la armonía entre funcionalidad y estética, convirtiendo el txoko en un espacio que invita a la relajación, la celebración y el esparcimiento en familia.