En esta vivienda privada ubicada en una urbanización reciente de Valencia, los propietarios querían transformar completamente el espacio para adaptarlo a sus necesidades tanto funcionales como estéticas. La casa, de tres plantas, había sido comprada unos años antes, pero las decisiones de diseño originales no cumplían con sus expectativas. Con este proyecto de reforma, el objetivo principal era crear un hogar más personal y mediterráneo, combinando calidez, estilo y funcionalidad.
En la planta baja, uno de los cambios más significativos fue la ampliación del salón. Aprovechando una porción de la terraza no utilizada, se creó un amplio espacio diáfano que conecta la entrada, cocina, salón y comedor. Esta nueva distribución ofrece una mayor sensación de amplitud y fluidez entre las zonas, ideal para la vida familiar y social. La cocina abierta está equipada con electrodomésticos integrados y grifería dorada, acompañada por una encimera de porcelánico en tonos arena. Los muebles de cocina, de madera natural tipo roble, aportan calidez y un toque mediterráneo.
El salón se destaca por su chimenea de obra, que junto a las estanterías a medida, añade un toque funcional y decorativo. La iluminación, cuidadosamente diseñada, incluye puntos de luz estratégicos y leds ocultos que crean una atmósfera acogedora. En el comedor, una vinoteca integrada hecha a medida añade un toque de sofisticación. Además, se ha empleado una paleta de tonos beige y materiales naturales, como la madera, para lograr un espacio equilibrado y sereno.
El segundo piso ha sido completamente destinado a los niños, con dos dormitorios, cada uno con su propio baño privado. Las habitaciones cuentan con muebles a medida, como camas nido con cabeceros personalizados y armarios de ratán, creando espacios acogedores y funcionales. Los suelos de madera y los toques de color en los baños y paredes, decorados con vinilos y papel pintado, aportan dinamismo. La lavandería también se encuentra en esta planta, diseñada para maximizar el espacio con armarios para almacenamiento y electrodomésticos, acompañada de estanterías retroiluminadas que ofrecen funcionalidad y estilo.
El tercer piso se ha transformado en una auténtica suite privada para los padres, convirtiéndolo en un pequeño apartamento dentro de la vivienda. Aquí, se ha creado un altillo que permitió la incorporación de un vestidor privado, un estudio acogedor y un amplio baño. El dormitorio principal está marcado por el uso de tonos neutros y acabados en madera, con un cabecero tapizado que añade confort. El vestidor, compuesto por módulos abiertos con puertas de cristal bronce, cuenta con iluminación LED interior, proporcionando un ambiente elegante y funcional.
El baño principal, diseñado como un espacio de lujo y relax, incluye una bañera de obra, una ducha separada por una mampara de cristal bronce, y un lavabo de dos senos. Los suelos de madera y el mármol beige contrastan con la grifería de bronce cepillado, aportando una sensación de calidez y sofisticación. Para completar la suite, el estudio se ha diseñado como un espacio funcional y luminoso, con un Velux en el techo que permite la entrada de luz natural y estanterías retroiluminadas para mayor calidez.
La terraza exterior ha sido renovada como un espacio verde y relajante, rodeada de vegetación, con cómodas butacas y una mesa de centro que invitan a disfrutar del aire libre.
Esta reforma ha conseguido transformar una vivienda estándar en un hogar completamente personalizado, donde cada detalle ha sido pensado para mejorar la funcionalidad y el confort, sin perder de vista la elegancia mediterránea que define el proyecto.